sábado, 28 de enero de 2017

Conclusión




Vivimos en una sociedad que se encarga de construir lo “normal” y lo “anormal”, se discrimina a las personas LGBTI por no ser igual a todos y tener un pensamiento diferente. La sociedad ha ido construyendo muchos discursos donde influye bastante en nuestra sexualidad, pero no solo se discrimina a la comunidad LGTBI, sino a las personas heterosexuales, en donde  entra la valoración de identidad por su etnia, capacidad económica, edad, clase, etc.


Pero es hora de poner un freno a todo esto, solo nosotros somos los que podemos poner un pare a esta situación, y no ser parte del montón. Debemos respetar las decisiones de cada persona que toma en su vida, nada es quien para juzgar el modo de vida de una persona.  En Ecuador según el artículo 11,2 de la constitución dice que discriminar a las personas por ser diferentes es un acto ilegal.

Bibliografía:
Lamas, M. (2000). Género, diferencias de sexo y diferencia sexual. En  Cuicuilco, vol. 7, núm. 18, enero-abril. México: Escuela Nacional de Antropología e Historia.

Wittig, Monique. (1978). La mente hétero. http:www.zapatosrojos.com.ar/pdg/Ensayo%20%20Monique%20Wittig.htm

Foucault, M. (2007).  Los anormales. Buenos Aires, Argentina: Fondo de Cultura Económica.

En las referencias: imágenes google de https://www.google.com.ec/?gfe_rd=cr&ei=O9PBVItw6bDzB5f5gNgL&gws_rd=ssl


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